Entradas populares
-
Querido Chuck: Esta mañana he pasado frente a aquella cafetería, ''Tiffanys'', si, esa en la cual había un cartel un tanto...
-
Un drama vital siempre puede expresarse mediante una metáfora referida al peso.Decimos que sobre la persona cae el peso de los acontecimi...
-
¿Sabéis? Siempre he sentido curiosidad. Me he preguntado millones de veces como será eso de ser la primera de la clase, me he preguntado que...
-
--> Soy impulsiva, muy borde cuando quiero y cuando no muy risueña, y sobretodo muy sincera. Soy demasiado transparente en alguno...
-
Es increible como de un dia a otro pueden llegar a cambiar tanto las cosas, es increible como consigues esquivarme, es increible como te esc...
-
Las afinidades no son porque si. Existen al menos uno o dos motivos por los cuales congeniamos con determinadas personas. Lo más curioso es...
-
Me molestan las personas superficiales. También me incomodan mucho aquellas personas que no saben decir lo que piensan cuando es momento d...
-
Odio cuando la lluvia me cala hasta el alma, cuando dejo que inunde cada parte de mí hasta formar una horrible tormenta dentro que se lo v...
-
Es difícil de explicar pero creo que voy a intentarlo. Tú me completas. Pero no voy a parar en eso, no me completas solamente tú, pero eres ...
-
Y es que estoy tan confundida. Tengo un lío mental en el cabeza que no me lo creo ni yo. ¿Y dónde está la solución? ¿La hay? Ni si quier...
Vistas de página en total
martes, 9 de noviembre de 2010
Sin más.
Sinceramente odio como me miras y como me miran, y son las 22:00 pm y yo sigo aquí, como esperando a que algo increíble aparezca. A estas horas me conformaría con un buen pastel de chocolate con nata por encima, sí, ese que tanto te gusta a ti. Y si no es mucho pedir, la tarta podría hablar, y también escucharme, y después de haber intercambiado sensaciones, opiniones y innumerables historias, cuando yo coja la cuchara con decisión, me llore y me suplique que no la engulla, y así por lo menos, al comérmela, me sentiré un poco egoísta, más como las otras personas. Aunque seguramente después me sentiré mal, menos como las otras personas. Pero la tarta ha aparecido, y me suenan las tripas, y encima habla y escucha, y es divertida, y son las 5:00 am, y yo sigo aquí, como esperando a que algo más pase... algo así como que aparezca un gran vaso de coca-cola, y que también hable, y discuta con el pastel de chocolate y nata por encima y conmigo, y pasar una gran velada juntos, eso sí, siempre pensando que tal vez sea más como las otras personas si decido beberme ese grandísimo vaso de coca-cola, y después, ya con la garganta fresca y la cafeína en las venas, decidir darle un buen bocado a ese pequeño pastel de chocolate, pero en mi cabeza vuelve a pasar la idea de que tal vez sea mejor ser menos como las otras personas y evitarme el mal trago del arrepentimiento y la pena. Pero son las 6:30 am y yo sigo aquí, muriéndome de sed y de hambre, como esperando a que algo más pase... y podrían pasar mil cosas más, que mi cuarto se convierta en un estadio y que justo delante de mis ojos se encuentre Luke Pritchard tocándome en acústico "One Last Time", rodearme de agua, y de repente encontrarme en el océano buceando con delfines y demás bichos acuáticos a mi alrededor, aparecer colgando de una estrella, llegar a la luna y llevarmela por un tiempo, dejar la ciudad negra, sin luz, para que así la gente pueda salir a la calle sin miedo ni complejos, sintiéndose exactamente igual que el abuelito del cuarto o que el joven buenorro del primero, y ahora son las 7:00 am, y llevo cuatro horas y media matando el tiempo y soñando sólo para evitar pedir lo que de verdad quiero que pase esta noche, eso que no me hace sentir ni menos ni más como las otras personas, sino única.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario