Una fecha... ¿Qué es una fecha? Simplemente marca un antes y un después.
Pero hoy me hace recordar tantas cosas... Cosas fantásticas, cosas horribles. Sentimientos maravillosos y sensaciones que no querría volver a experimentar ni por asomo. Momentos... momentos que solo vivía contigo. Que tú hacías distintos. Palabras que solo te decía a ti, y que solo escuchaba de ti. Historias nuestras, bromas nuestras, gestos nuestros, canciones nuestras, experiencias que pasamos juntos. Juntos día a día, noche a noche, minuto a minuto. Hay costumbres, cosas que tienes tan metidas dentro, que piensas que durarán para siempre, que nunca se terminarán. O sabes que lo harán, pero no te paras a pensar cuando ni como, ni por qué. Estás segura de que será dentro de mucho, mucho tiempo. Porque tienes al lado a una persona que te da tanta confianza, tanta seguridad... Alguien que te hace creer que mientras esté contigo nada podrá salir mal, nada podrá dolerte. Alguien que se te venga a la cabeza nada más levantarte y te haga sonreír, y que cada vez que te ocurra algo malo o cuando estés de mal humor, solo con acordarte de el, de que lo tienes ahí, todo eso desaparezca. Alguien con el que hablas de todo, en el que confías ciegamente, que te hace reír, llorar, sentir. Con el que tienes una relación tan, tan profunda, tan cercana, tan real... que nunca llegarías a imaginar que algún día pudiera desaparecer.
Pero incluso las personas que menos esperas que se vayan se van. Y puede que esa persona a la que más necesitas, esa que sabías que siempre estaría contigo, un día "pum", te dice adiós. Se va y no vuelve. Y piensas... ¿lo he dado todo por alguien que a la primera de cambio sale de mi vida y ni siquiera parece afectarle? Y no obtienes respuesta, ni explicación. Porque no la hay. Y te frustras. Te frustras porque no lo entiendes lo más mínimo. Y te lo cruzas por la calle, con su gente, con su vida... y sientes que ya no le conoces. Y sientes nostalgia porque le echas muchísimo de menos, pero no puedes hacer nada, más que joderte. J o d e r t e. Porque ya no te necesita... es feliz. ¿Y tú? ... ¿Alguien se ha parado a pensar en si tú lo eres aunque solo sea un poquito?
Pero hoy me hace recordar tantas cosas... Cosas fantásticas, cosas horribles. Sentimientos maravillosos y sensaciones que no querría volver a experimentar ni por asomo. Momentos... momentos que solo vivía contigo. Que tú hacías distintos. Palabras que solo te decía a ti, y que solo escuchaba de ti. Historias nuestras, bromas nuestras, gestos nuestros, canciones nuestras, experiencias que pasamos juntos. Juntos día a día, noche a noche, minuto a minuto. Hay costumbres, cosas que tienes tan metidas dentro, que piensas que durarán para siempre, que nunca se terminarán. O sabes que lo harán, pero no te paras a pensar cuando ni como, ni por qué. Estás segura de que será dentro de mucho, mucho tiempo. Porque tienes al lado a una persona que te da tanta confianza, tanta seguridad... Alguien que te hace creer que mientras esté contigo nada podrá salir mal, nada podrá dolerte. Alguien que se te venga a la cabeza nada más levantarte y te haga sonreír, y que cada vez que te ocurra algo malo o cuando estés de mal humor, solo con acordarte de el, de que lo tienes ahí, todo eso desaparezca. Alguien con el que hablas de todo, en el que confías ciegamente, que te hace reír, llorar, sentir. Con el que tienes una relación tan, tan profunda, tan cercana, tan real... que nunca llegarías a imaginar que algún día pudiera desaparecer.
Pero incluso las personas que menos esperas que se vayan se van. Y puede que esa persona a la que más necesitas, esa que sabías que siempre estaría contigo, un día "pum", te dice adiós. Se va y no vuelve. Y piensas... ¿lo he dado todo por alguien que a la primera de cambio sale de mi vida y ni siquiera parece afectarle? Y no obtienes respuesta, ni explicación. Porque no la hay. Y te frustras. Te frustras porque no lo entiendes lo más mínimo. Y te lo cruzas por la calle, con su gente, con su vida... y sientes que ya no le conoces. Y sientes nostalgia porque le echas muchísimo de menos, pero no puedes hacer nada, más que joderte. J o d e r t e. Porque ya no te necesita... es feliz. ¿Y tú? ... ¿Alguien se ha parado a pensar en si tú lo eres aunque solo sea un poquito?
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